Aplica estos consejos en tu vida cotidiana y notarás los resultados.
En la prevención está la clave para evitar la aparición de varices y otros problemas derivados de la mala circulación.
BUENOS HÁBITOS
- No cruces las piernas. Cuando te sientes acostúmbrate a mantener las piernas en reposo ya que si las cruzas comprimes la vena femoral que es la vía principal de drenaje. Estíralas cada poco tiempo y no permanezcas más de una hora y media sentada sin levantarte.
- Descansa con las piernas elevadas. Cuando duermas, estés leyendo o viendo la tele hazlo con las piernas estiradas y apoyadas sobre u cojín.
- Evita los tacones altos y la ropa ajustada. No lleves zapatos que
tengan un tacón con altura superior a 3-4 centímetros ni los uses
muchas horas. Las prendas ajustadas sólo dificultan la correcta
circulación de las piernas, apuesta por pantalones, faldas y mallas que
no te aprieten. Evita las medias que comprimen a la altura de la rodilla
y elige las elásticas.
- Mueve los pies. Para activar la circulación de las extremidades
inferiores mueve los dedos de los pies dentro del calzado si pasas mucho
tiempo sentada y ponte de puntillas, subiendo y bajando los talones, si
estás tiempo de pie.
- Paseos...¡ y descalza! Conviene caminar todos los días mínimo 30 minutos siempre a paso ligero con un buen calzado deportivo anatómico. Después de un día entero con calcetines, medias y zapatos, botas o tacones sienta genial descalzarse y caminar por la hierba o la playa, las pequeñas pierdecitas o arenilla actúan como masaje circulatorio.
- Evita la exposición directa al sol durante largo tiempo.
- Duchas de frío-calor. Combina el agua caliente con más fresca y termina con un chorro de agua fría en dirección ascendente, de los pies a las ingles.
Más fibra, menos sal. Las vitaminas B y C son tus aliadas, tómate todos los días un zumo de naranja. - Bebe dos litros de agua al día.
- Intenta no levantar peso. Las venas pueden dilatarse en exceso al ejercer presión sobre las piernas.
- Hidratación con cremas y masajes con aceites esenciales como el de romero.
- Olvida el tabaco. Sólo obstruye la circulación.
EJERCICIOS
- Di adiós a la vida sedentaria. Pasar mucho tiempo
sentada o de pie favorece la aparición de celulitis, varices y otros
problemas. Cambia los malos hábitos: olvídate del ascensor y apúntate a subir y bajar escaleras, vete a hacer los recados andando y acostúmbrate a caminar media hora al día. Para dar firmeza y moldear tus piernas nada mejor que hacer bicicleta
20-30 minutos entre 3-5 días a la semana, ya sea al aire libre, en el
gimnasio o dentro de casa con una bicicleta estética, ¡ya no tienes
excusas para no movilizar tus piernas!
- En casa. Aprovecha cuando veas la televisión para hacer estos sencillos ejercicios (30 repeticiones con cada pierna):
- De pie, apoyada en una silla, siempre con la espalda recta, estira la pierna adelante, atrás y hacia el lado.
- De pie, sube los talones y ponte de puntillas. Aguanta unos segundos y vuelve a apoyar los talones en el suelo.
- Aprovecha cuando vas de un lugar a otro de casa para andar descalza o en calcetines, de puntillas y luego sobre los talones.
- Tumbada de costado en el suelo y apoyada en el codo, con la pierna del
suelo flexionada, sube y baja la pierna superior bien estirada.
- Tumbada boca abajo realiza elevaciones con las piernas estiradas, primero una y luego la otra.
- Tumbada boca arriba sobre una colchoneta, mueve las piernas como si estuvieras pedaleando en la bici para activar el riego
sanguíneo.
- Tumbada boca arriba eleva las piernas estiradas, ábrelas y ciérralas.
- Tumbada boca arriba eleva una pierna estirada y haz giros rotatorios en sentido de las agujas mientras mantienes la otra apoyada en suelo. Después cambia de pierna.
- Siempre que estés sentada haz flexiones con la punta de los pies hacia delante y atrás moviendo los dedos.